El Bayern Múnich inició su recorrido en la Champions League con una exhibición que fue de menos a más, pero acabó siendo arrolladora. El campeón alemán goleó 5-0 al Bodø/Glimt en el Allianz Arena y envió un mensaje contundente a sus competidores desde la primera fecha de la fase liga. La figura fue Michael Olise, autor de dos goles y una asistencia, en una actuación que confirmó su peso creciente dentro de un ataque bávaro lleno de alternativas.
El conjunto de Vincent Kompany tuvo que trabajar el partido. El Bodø/Glimt resistió durante la primera parte y logró marcharse al descanso con empate sin goles, pero el Bayern aceleró apenas inició el complemento. Jamal Musiala abrió el marcador al minuto 47, en un regreso especial tras superar sus recientes problemas físicos, y Harry Kane amplió la distancia de cabeza al 61’, tras una asistencia de Olise.
Alphonso Davies colocó el tercero al 77’ y, desde allí, la noche tuvo el nombre de Olise. El francés firmó el 4-0 con un remate desde la frontal en el 83’ y completó su doblete ya en el tiempo añadido. Su influencia no quedó limitada a los goles: dio el pase decisivo para Kane, llevó el desequilibrio por la derecha y fue elegido jugador del encuentro. El Bayern no solo ganó con contundencia, también mostró variantes: Musiala entre líneas, Kane como referencia, Davies atacando desde el lateral y Olise como generador y definidor.
Manchester United regresa sin dejar dudas
Manchester United también celebró una vuelta convincente a la máxima competición europea. Después de tres temporadas fuera de la Champions, el equipo dirigido por Michael Carrick venció 4-0 al Sabah, campeón de Azerbaiyán y debutante en el torneo, en una noche tranquila para Old Trafford.
Matheus Cunha abrió el marcador al 27’, Bruno Fernandes aumentó la ventaja al 42’ y Benjamin Šeško dejó el duelo prácticamente resuelto antes del descanso con el 3-0 al 45’. En el segundo tiempo, Lisandro Martínez anotó el cuarto, al 68’, para completar una actuación controlada y eficaz. Los cuatro goles fueron marcados por jugadores distintos, un detalle que refuerza la lectura de un equipo con recursos ofensivos repartidos.
La victoria fue, además, la mayor del Manchester United en Champions League desde 2020. Sabah no consiguió discutir el dominio local, y los ingleses aprovecharon la oportunidad para comenzar con tres puntos, diferencia de goles favorable y una imagen de solvencia que necesitarán sostener ante rivales de mayor exigencia.
Un arranque que ya marca tendencias
La primera jornada de la fase liga se disputó entre el 8 y el 10 de septiembre y dejó a varios gigantes europeos instalados en la parte alta de la tabla. PSG lidera de forma provisional por diferencia de goles, mientras Bayern, Barcelona, Manchester United, Arsenal y Liverpool comenzaron con triunfos que los colocan de inmediato en el grupo de aspirantes a terminar entre los ocho primeros. Esa zona ofrece el pase directo a octavos de final; del noveno al vigesimocuarto puesto se jugará un playoff, y los doce últimos quedarán eliminados.
El Bayern aparece, por lo pronto, como uno de los equipos más fuertes de la fecha inaugural por la dimensión de su triunfo y por la riqueza de su producción ofensiva. El United se suma con un 4-0 que le da aire en una clasificación donde cada gol puede importar, mientras que el 4-1 del Como ante RB Leipzig fue una de las sorpresas más potentes del estreno. La Champions acaba de empezar, pero la primera semana ya dejó una certeza: en el formato de tabla única no basta con ganar; la autoridad, la diferencia de goles y la continuidad pueden marcar el camino hacia los octavos.






