Luego de más de 50 partidos realizados, la mejor manera de describir la temporada de los Red Sox es “un subibaja” o una “montaña rusa”, porque precisamente eso es lo que ha sido la campaña 2026 para la novena de Boston.
Un equipo que, a pesar del mal inicio, ha tenido sus oportunidades de darle vuelta a la moneda, pero hasta el momento no lo ha logrado y sigue intentando salir del fondo del Este de la Liga Americana.
Esta versión de los Red Sox ha estado a un partido, a un batazo de cambiar su fortuna, pero han sido tan inconsistentes que siguen sin conseguirlo. Hace una semana, jugando buen béisbol barrieron a los Reales en Kansas City y el futuro cercano parecía prometedor, pero días después regresaron a Fenway Park y volvió aparecer el fantasma de esta temporada, y los Twins de Minnesota barrieron a los Medias Rojas en su propia casa en una serie de tres juegos.
Ahora, tras un día de descanso, agarrados del brazo del venezolano Ranger Suarez (2-2), los Red Sox estaban de regreso en la catedral del béisbol para enfrentar al mejor equipo de la Liga Nacional, Bravos de Atlanta en otra serie de tres. Y de paso intentar ponerle fin a su último descalabro y arrancar una nueva racha positiva, y con fortuna extenderla ya que es precisamente lo que este equipo necesita para darse una oportunidad esta temporada.

Últimamente Suárez ha demostrado por qué los Red Sox lo firmaron por un contrato de cinco años y 130 millones de dólares. En sus últimas cuatro salidas, el zurdo venezolano ha permitido tan solo una carrera y ha reducido su efectividad (ERA) de la temporada a 2.40 en un lapso que abarca 21 2/3 entradas lanzadas.
La jornada no pudo tener mejor arranque para la escuadra local que en la primera entrada fue impulsada por back-to-back cuadrangulares de Jarren Duran y Ceddanne Rafaela que le dieron a los Red Sox una ventaja tempranera de 2-0.
Pero la solidez que habíamos visto por parte de Suárez en sus recientes salidas solo duró cuatro innings porque en el quinto, este perdió su control dominante y Atlanta lo vapuleó con dos carreras y tres más en la sexta entrada. Hasta aquí llegó el buen momento del venezolano.

Los Bravos llegaron a Boston, 7-6 se quedaron con el triunfo y demostraron porque son el mejor equipo de la Liga Nacional, mientras dejaron a los Red Sox buscando lo que han tratado de encontrar toda la temporada, consistencia.






