Portugal respira sin CR7: la verdad que nadie quiere decir.
Hay opiniones que incomodan, pero alguien tiene que decirlas: CRISTIANO RONALDO NO DEBERÍA VOLVER A VESTIR LA CAMISETA DE PORTUGAL. Y si de verdad quiere proteger el legado que construyó durante más de dos décadas, debería retirarse de la selección nacional.
Nadie discute su grandeza. Sus 146 goles con Portugal, sus títulos y su impacto en el fútbol mundial lo convierten en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Pero precisamente porque estamos hablando de una leyenda, EL DEBATE YA NO ES LO QUE HIZO, SINO CUÁNDO DEBE IRSE.
Su último Mundial fue decepcionante. Y ahora, las informaciones sobre su malestar con el seleccionador Jorge Jesus, su suplencia ante Noruega, los entrenamientos separados del grupo y su salida de la concentración vuelven a poner el foco en UN PROBLEMA QUE PORTUGAL NO NECESITA. Mientras Cristiano parece concentrado en alcanzar la histórica marca de los 1,000 goles, la selección parece funcionar mejor sin él.
Los resultados son difíciles de ignorar. SIN CR7, PORTUGAL LOGRÓ TRES VICTORIAS IMPORTANTES EN LA LIGA DE NACIONES, incluyendo dos ante Noruega y una frente a Dinamarca. El equipo luce más dinámico, más rápido y menos dependiente de una sola figura.
Lo más preocupante no es la edad. Hay futbolistas que compiten al máximo nivel después de los 40 años. El problema es cuando la presencia de una estrella EMPIEZA A GENERAR MAS RUIDO QUE SOLUCIONES. Cristiano prometió que después del Mundial llegaría el momento de dar un paso al costado, pero hasta ahora no ha cumplido esa palabra.
Y aquí surge la pregunta más difícil para cualquier leyenda: ¿ES MEJOR RETIRARSE SIENDO PROTAGONISTA O QUEDARSE HASTA QUE EL FÚTBOL TE RETIRE A TI?
La despedida perfecta casi nunca existe. Pero sí existen las despedidas oportunas. CRISTIANO YA NO TIENE NADA QUE DEMOSTRAR. Absolutamente nada. Por eso, quizás el mejor servicio que puede hacerle hoy a Portugal sea permitir que la próxima generación tome el control definitivo del equipo.
Porque las leyendas son eternas. Lo que no siempre es eterno es el momento correcto para decir adiós.





