Agarrados del brazo de Fernando Mendoza, el mariscal de campo cubanoamericano, nacido en Boston, la Universidad de Indiana hizo historia el lunes por la noche al convertirse por primera vez en campeones del Fútbol Americano Universitario tras vencer a su similar de Miami 27-21 en lo que fue un duelo intenso y lleno de emociones desde principio a fin.
Los Hoosiers se coronaron campeón nacional luego de completar una temporada perfecta de 16-0. Indiana tomó ventaja temprano, llegando al descanso con un buen margen gracias a una defensa fuerte y un ataque equilibrado. Miami no se rindió en la segunda mitad y anotó dos touchdowns para volver al juego.
Pero el partido se decidió en el último cuarto, cuando Indiana respondió a cada avance de Miami, manteniendo la calma y controlando el ritmo hasta el final. El cierre fue dramático: una intercepción del esquinero Jamari Sharpe a menos de un minuto del final selló la victoria para Indiana, que antes de este título, era más conocida por su éxito anterior en el baloncesto, pero jamás en el fútbol americano.
La actuación de Mendoza fue clave para el triunfo de los Hoosiers, el ganador del Trofeo Heisman completó 16 de 27 pases para 186 yardas. El joven quarterback mostró un liderazgo decisivo en momentos críticos. En el último cuarto, con el marcador apretado, conectó pases importantes para convertir terceros downs y mantener las series ofensivas de Indiana.
La jugada del campeonato llegó cuando Mendoza rompió la defensa de Miami con una carrera de 12 yardas en cuarto down, extendiendo todo el cuerpo para anotar el touchdown que le dio una ventaja de dos posesiones a Indiana cerca del final.
Fernando Mendoza fue el Jugador Ofensivo Más Valioso del campeonato nacional pero más allá de sus números, fue la figura que lideró a su equipo en los momentos más críticos y acabó definiendo la final a favor de Indiana y apuntándolos en el libro de historia del deporte colegial.





