Gran reacción del New England Revolution, que vino de atrás para derrotar 2-1 al Philadelphia Union el pasado sábado en lo que fue otra noche de carácter y personalidad en el Gillette Stadium.
El partido no comenzó de la mejor manera para el conjunto Revolucionario. Una vez más, los primeros 45 minutos fueron complicados para los Revs, con un Philadelphia Union ordenado, intenso y aprovechando los espacios para ponerse en ventaja 1-0, complicando el funcionamiento del equipo local y manejando por momentos el ritmo del encuentro.
Pero en el segundo tiempo apareció otro Revolución.
El equipo salió con una actitud completamente diferente: más agresivo, con mayor intensidad, presionando alto, recuperando rápido el balón y quitándole completamente la posesión al conjunto visitante. Los dirigidos por Marko Mitrovic adelantaron líneas, empujaron al Philadelphia contra su propio arco y comenzaron a generar peligro constante.

El premio llegó con un verdadero golazo del argentino Luca Langoni, quien desde fuera del área sacó un remate preciso, buscando el segundo palo, imposible de pararlo para el arquero jamaiquino Andre Blake, desatando la celebración en Foxborough.
Con el empate, los Revs no bajaron el ritmo ni la guardia. Siguieron insistiendo, atacando y creyendo en la remontada hasta encontrar el gol del triunfo por intermedio del capitán español Carles Gil, quien apareció en el momento justo para sellar otra victoria clave para Nueva Inglaterra
Con este triunfo, el Revolution continúa su gran momento y se ubica en la segunda posición de la Conferencia del Este, mientras que el Philadelphia Union sigue hundido en el último lugar de la tabla.
Ahora viene una semana corta pero decisiva: este miércoles nuevamente en casa, los Revs recibirán al puntero Nashville SC, con la gran oportunidad de sumar puntos, pelear por la cima de la Conferencia del Este en la MLS, y de vengar la derrota sufrida a manos de Nashville la primera semana de la temporada regular.
Fotos: Cortesía del New England Revolution.





