¡Qué partido más emocionante vivimos el jueves por la noche en Fenway Park! Tanto que no sabemos por dónde comenzar porque el último juego de la serie entre los Red Sox y White Sox de Chicago. pareció un duelo entre dos pesos pesados, un partido que tuvo un poco de todo.
Una jornada en la que los Medias Rojas tuvieron que remontar desventajas toda la noche, desde el tercer inning donde arrancaron perdiendo 4-0. Pero de una nos trasladamos a la novena entrada, abajo en el marcador 7-6, Wilyer Abreu impulsó a Eli White con un sencillo para enviarnos a extra-innings.

En el décimo episodio, los Medias Blancas se volvieron ir arriba por dos carreras, pero los de casa volvieron a empatar. Próxima entrada, un poco de lo mismo, Chicago anotó una carrera en la parte alta de la onceava, pero Boston no se rindió. Abreu nuevamente, esta vez con un fly de sacrificio impulsó a Nick Sogard, 10-10 nos enviaron al décimo segundo inning. Perdiendo otra vez por una rayita, Jake Rogers con otro fly de sacrificio, y Jarren Duran con la carrera del empate.
Nos fuimos al trece de la suerte. El lucky 13 porque Calib Durbin conectó un sencillo que remolcó a Sogard con la carrera de la victoria y los Red Sox barrieron con la serie, dejando a los White Sox en el terreno de juego 12-11 y extendieron su racha ganadora a 8 triunfos consecutivos.
Con este triunfo, la novena de Boston ahora se encuentra a solo a medio juego atrás de los Yankees por el segundo puesto en la División Este de la Liga Americana. ¡El partidazo del año en Boston! Estos Red Sox continúan con la mentalidad de que nunca mueren.
Y para los que les gustan los numeritos y datos históricos, esta es la primera vez en la historia que un equipo anota en la novena entrada, en la décima, en la onceava, en la décima segunda y en el décimo tercer episodio. Nunca en la larga historia de las Grandes Ligas, un equipo había anotado al menos una carrera en esos cinco innings. ¡Vaya juegazo!






