España no llegó a Wembley a proteger una racha. Llegó a jugar, a responder y a ganar. El 2-3 ante Inglaterra en el estreno de la UEFA Nations League elevó a 40 los partidos oficiales consecutivos sin derrota de la selección, una secuencia que combina 31 victorias y nueve empates desde junio de 2023.
La cifra tiene peso por sí sola, pero el contexto la vuelve todavía más significativa. Inglaterra remontó el gol inicial de Lamine Yamal con tantos de Anthony Gordon y Harry Kane antes del descanso. España, sin embargo, no se desordenó ni abandonó la iniciativa: Álex Baena igualó en la segunda parte y Mikel Oyarzabal selló el triunfo en el minuto 74.
La racha no juega sola
El invicto puede parecer una estadística de resistencia, pero España lo ha construido desde otro lugar: la convicción. No es un equipo que se refugie en la posesión por temor al riesgo ni uno que dependa exclusivamente de una estrella para resolver partidos cerrados.
En Wembley, esa idea volvió a aparecer en tres movimientos del partido:
- Lamine Yamal atacó temprano y puso a España por delante con apenas dos minutos disputados.
- La reacción inglesa obligó a la selección a asumir un escenario incómodo, con desventaja y presión local.
- Tras el descanso, España recuperó precisión, encontró profundidad y resolvió con Baena y Oyarzabal.
La autoridad de esta selección está en su capacidad para atravesar diferentes partidos: puede manejar el balón, acelerar cuando identifica un espacio y competir cuando el encuentro entra en una zona de tensión. El resultado es una generación que ya no necesita demostrar que puede ganar fuera de casa; ahora lo hace con naturalidad.
El triunfo también revive un patrón particular frente a Inglaterra. La Roja ya había ganado en Wembley en 2018, en el inicio de aquella primera Nations League, y volvió a hacerlo ocho años después para comenzar una nueva edición del torneo.
Oyarzabal, el cierre de las noches grandes
Mikel Oyarzabal no necesita monopolizar el juego para decidirlo. Su valor reside en reconocer dónde cae la acción definitiva: el desmarque, el rebote, el metro que concede una defensa cansada. Ante Inglaterra, encontró el gol del 2-3 y volvió a ser una figura de resolución en un duelo con un rival al que ya había castigado en la final de la Eurocopa 2024.
España cuenta con futbolistas capaces de alterar el ritmo —Yamal, Baena, los interiores que sostienen la circulación— y con atacantes que interpretan el área con precisión. Esa mezcla explica por qué, incluso cuando el rival logra colocar el partido en un terreno físico o emocional, la selección conserva recursos para recuperar el control.
La jornada deja un mapa abierto
Bélgica ganó 0-2 en Italia
Francia superó 0-1 a Turquía
Países Bajos y Alemania firmaron un 1-1
Grecia sorprendió a Serbia con un 1-2.
Croacia comenzó con un triunfo de visitante ante Chequia
Portugal, vigente campeón, derrotó 1-0 a Gales.
Noruega cerró el grupo A4 con un 3-2 frente a Dinamarca.
Italia vs. Bélgica 0-2
Turquía vs. Francia 0-1
Países Bajos vs. Alemania 1-1 Empate que mantiene todo abierto
Serbia vs. Grecia 1-2
Chequia vs. Croacia 1-2
Inglaterra vs. España 2-3 España suma tres puntos e iguala los 40 partidos oficiales invicta
Noruega vs. Dinamarca 3-2
España comparte el liderato del Grupo A3 con Croacia: ambos tienen tres puntos y una diferencia de goles de +1, mientras Inglaterra y Chequia comienzan sin unidades. El siguiente reto español será precisamente ante Croacia, el 29 de septiembre en Sevilla; Inglaterra viajará a Chequia.
Una selección que impone su manera
El verdadero mensaje de Wembley no fue solo que España alcanzó los 40. Fue la forma en que lo hizo. En un partido que pudo torcerse antes del descanso, el equipo no eligió sobrevivir: eligió volver a mandar.
La Nations League apenas abre su calendario, pero España ya dejó una escena reconocible: un rival de primer nivel, un marcador adverso, un estadio en contra y una respuesta desde el fútbol. La racha seguirá siendo una cifra llamativa. La noticia de fondo es otra: España ha convertido la competitividad, la paciencia y la ambición en una costumbre.





