Los New England Revolution volvieron a quedarse con las manos vacías. Esta vez cayeron 2-1 de visita ante Toronto FC, en un partido que volvió a dejar al descubierto uno de los principales problemas del equipo: generan oportunidades, pero les cuesta muchísimo convertirlas.
Los números son contundentes: New England terminó con 25 remates contra apenas 3 de Toronto y controló aproximadamente el 65% de la posesión. Sin embargo, Toronto fue mucho más efectivo y se fue al descanso con una ventaja de 2-0.
Jack Harrison tuvo su primera titularidad con los Revs y disputó los 90 minutos, mostrando nuevamente que puede convertirse en una pieza importante para el ataque. Además, fue quien entregó el centro para el descuento de Wilson Harris, que marcó su primer gol en MLS.

Otra preocupación fue la salida por lesión de Peyton Miller durante el primer tiempo, una baja que habrá que seguir de cerca pensando en lo que viene.
Toronto terminó jugando con 10 hombres, y los Revs aumentaron la presión buscando rescatar por lo menos un punto. Pero ni la superioridad numérica, ni la enorme cantidad de oportunidades fueron suficientes.
New England crea, llega, domina por momentos, pero le falta contundencia en el último tercio de la cancha.
Ahora el calendario se le complica al equipo de casa. Los Revs deberán recuperarse rápidamente porque a mitad de semana viajarán a Washington para enfrentar a D.C. United, antes de regresar a Foxborough el domingo 23 de agosto.
Nueva Inglaterra necesita reaccionar, y sobre todo necesita volver a encontrar el gol.
Fotos: Cortesía del NE Revolution




