En las nubes después de ganar en Miami por primera vez en seis años, los Patriots regresaron a Foxborough con marca de 1-1 y con altas expectativas. Pero esa emoción les duró poco a los Patriotas y a un lleno Gillette Stadium.
Enfrentando a Pittsburgh y al futuro miembro del Salón de la Fama Aaron Rodgers, estos no perdieron mucho tiempo y tras un fumble de Rhamondre Stevenson, Rodgers y los Steelers hicieron pagar a los Pats. Kenneth Gainwell con una corrida de una yarda abrió el marcador para los visitantes 7-0.
Momentos después, luego de un par de faltas en contra de los Patriots, Rodgers y los Steelers siguieron sumando. El número ocho de Pittsburgh conectó con un pase de 12 yardas con su receptor titular DK Metcalf y puso a Pittsburgh arriba 14-0.
Cuando parecía que los Steelers flotaban hacia la victoria, los Patriotas respondieron.
Drake Maye encontró a Hunter Henry con un pase preciso y perfecto para el Touchdown de 5 yardas. 14-7 acortó Nueva Inglaterra.
La escuadra de casa se pudo ir al descanso del medio tiempo empatados a 14 pero una intercepción de Drake Maye en los últimos segundos acabó con esa gran oportunidad.
En la segunda mitad, más errores graves por parte de los Patriots. Otra pérdida de balón de Stevenson, está en la línea de anotación, seguido por otro fumble del también corredor de campo Antonio Gibson en la próxima posesión.
Cuando todo indicaba que el equipo de Nueva Inglaterra no merecía ganar este partido, volvió aparecer Maye encontrando por el medio a su blanco favorito, Hunter Henry, 16 yardas y el segundo Touchdown de la tarde para ambos. 14-14 empataron los Patriotas.
Pero en el último cuarto volvieron los fantasmas y la pérdida de balón. Maye cometió otro grave error en la media cancha, esta vez el cuarto fumble de los Patriots y quinto turnover del partido. Los Steelers y Rodgers no perdonaron y en esa posesión marcharon hacia territorio de los locales donde el veteranísimo mariscal de campo engaño a la defensa y se entendió con Calvin Austin en un pase de 17 yardas. Eso sería la diferencia del encuentro. 21-14 ganó Pittsburgh, un partido que los Patriotas no se merecieron ganar por el sinnúmero de errores que cometieron desde un principio hasta el final.





