Después de seis años las vibraciones emocionantes de la postemporada volvieron a Foxborough.
Como era de esperarse, un duelo defensivo entre los Patriots y los Chargers de Los Angeles, desde principio a fin. El primer cuarto culminó, así como inició, con el marcador cero a cero, luego de una intercepción del equipo visitante en la yarda 10 de Nueva Inglaterra. Seguido por una tremenda parada defensiva de los Patriotas en la yarda dos para el cambio de posesión.
En el segundo cuarto, la única ofensiva llegó por parte de los pateadores de ambos equipos. Dos goles de campo del venezolano Andy Borregales y un field goal de su similar Cameron Dicker de los Chargers, fue toda la ofensiva en los primeros 30 minutos de juego. Nos fuimos al medio tiempo con los Patriotas arriba 6-3.

Segunda mitad, un poco de lo mismo. En una noche donde Drake Maye tuvo muchos problemas, lució nervioso y perdió el balón, fue la defensiva que se mantuvo firme, hizo sentir su presencia y puso su estampa en el partido.
Mientras que, en la ofensiva, Borregales fue el único que sumó puntos para los Patriots, nueve para ser exactos. Hasta que finalmente apareció Maye, conectando con su ala cerrada Hunter Henry, un pase de 28 yardas para el Touchdown y con la anotación que le puso punto final a este aguerrido encuentro entre dos grandes defensivas.

16-3 ganaron los Patriots un duelo que fue una batalla durante los 60 minutos del encuentro. La defensa de Nueva Inglaterra fue la verdadera MVP de este partido, y gracias al impecable trabajo que hicieron, los Patriotas sobreviven una semana más para enfrentar al ganador de los Pittsburgh Steelers y Houston Texans el próximo domingo aquí mismo en Gillette Stadium.






