A los 40 años, Vozinha no llega a Colo Colo como una promesa, sino como una historia viva del fútbol mundial digno de un guion de Hollywood: un cancerbero que salió de Cabo Verde con humildad, atravesó ligas modestas y nómadas del continente europeo y africano, hoy terminó convirtiéndose en una de las grandes imágenes del último Mundial por su rendimiento y su carisma. Su nombre real es Josimar José Évora Dias y su trayectoria empezó lejos de los focos, en Mindelo, donde se formó sin una escuela formal de porteros, a base de trabajo, resistencia y aprendizaje autodidacta.
El fichaje por el club más ganador de Chile tiene una carga simbólica enorme: Colo Colo no solo incorpora experiencia, sino también una historia de superación que conecta con el fútbol de antes, ese que todavía permitía soñar desde la calle y que enaltece a la lucha por el fútbol del pueblo y su gente que hoy parece perderse, el barrio y el esfuerzo cotidiano que parece no vale igual, ese que le cuesta llegar al partido cada domingo, ahora tiene a Vozinha en Chile. En una era en la que el mercado parece cada vez más caro y más lejano para el aficionado común, la llegada de Vozinha recuerda que todavía existen fichajes que emocionan por lo que representan y no solo por lo que cuestan, y así le dan protagonismo al pueblo y su gente.
De Cabo Verde al mapa mundial
Vozinha comenzó en el fútbol caboverdiano y dio su primer salto profesional en 2007 con Batuque FC; luego pasó por CS Mindelense, Angola, Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia antes de recalar en Chaves, en la segunda división portuguesa. Su carrera fue la de un futbolista itinerante, moldeada por contratos cortos, cambios de país y una constancia nublada y poco visible, hasta que el Mundial lo colocó en el centro de la escena.
En la Copa del Mundo, Cabo Verde vivió una campaña histórica y memorable, Vozinha fue una de sus figuras más reconocibles, especialmente por su actuación en el empate ante España la actual campeona del mundo y después en el cruce ante Argentina la subcampeona, en la que el mismo especialmente inició una jugada, tal cual un libero, terminando como uno de los goles más recordados por este mundial de fútbol 2026 de Cabo Verde a Argentina, así se volvió a sostener a su selección con una presencia muy notoria bajo palos y una actitud digna de gloria en la que enseñó su mejor ejemplo de resiliencia hasta llegar al mundial. Esa vitrina transformó por completo su exposición pública: de una base cercana a los 45.000 seguidores en Instagram pasó a cifras millonarias en pocos días, con distintos reportes que sitúan su salto entre muchos millones que han ido aumentando según el momento de corte de cada medición y ya hoy 29 millones de seguidores en Instagram y contando.
Lo que significa para Cabo Verde
El caso Vozinha tiene una dimensión que supera lo deportivo, porque Cabo Verde vio en él a un símbolo de visibilidad global y social de impacto para un país pequeño, pero con una identidad futbolera cada vez más reconocible. En la diáspora caboverdiana, especialmente en comunidades de Nueva Inglaterra y Boston que cruzaron el charco en busca de sueños, su figura fue celebrada como la de un representante de raíces humildes que llegó al escaparate más grande del fútbol sin renunciar a su origen con arduo trabajo y dedicación, como cada caboverdiano lo hace día a día en nuestra ciudad de Boston.
Esa identificación explica por qué su historia conecta tanto: no se trata solo de un arquero veterano, sino de una comunidad entera viéndose reflejada en él, idiosincracia tal a lo que vemos muy de cerca desde Meeting Deportivo en nuestra ciudad y día a día, como en este mundial que pasó y nos tocó, todos muy cercanos vimos a su gente siendo Vozinha en cada una de sus caras llenas de emoción, humildad y pasión por un sueño que se hacía realidad en cada partido de su selección.
Colo Colo y Maureira
En el plano deportivo, su llegada abre una competencia directa con Gabriel Maureira, el joven portero que venía ocupando el puesto y que, según lo publicado, seguirá dentro de la disputa por la titularidad. Fernando Ortiz ya dejó entrever que Vozinha llega para competir, no para pasearse, y desde Blanco y Negro la lectura oficial es que la presencia del caboverdiano debe ayudar al crecimiento del canterano, no bloquearlo además su nombre es una marca “Vozinha” que de concretarse su nombre en el dorsal podría convertirse en los más vendidos de el mundo desde el inicio de la temporada de fútbol chileno, un nivel de marketing que necesita Chile y la CONMEBOL.
El contrato firmado sería por seis meses, con opción de extenderlo hasta 2027 si ambas partes quedan conformes, y distintas publicaciones sitúan su salario en torno a 25 mil dólares mensuales, aunque ese dato no fue confirmado oficialmente por el club. También se informó que el guardameta no disputaba un partido oficial desde el 3 de julio, por lo que necesitará una puesta a punto antes de competir por el arco albo.
Un fichaje que dice mucho
Más allá del rendimiento inmediato, el caso Vozinha resume una idea poderosa en toda Suramérica y CONMEBOL: el Mundial todavía puede cambiar una vida de verdad. Su impacto en redes, la emoción en Cabo Verde y la atención que recibió en la comunidad caboverdiana de los Estados Unidos, Canadá, México y Boston muestran cómo una actuación deportiva puede convertirse en un relato de identidad, orgullo y pertenencia global.
Colo Colo, por su parte, suma a un arquero de enorme experiencia, con una historia humana potente y con una exposición mediática inédita, en uno de esos fichajes que trascienden la cancha. En tiempos en los que el fútbol parece cada vez más caro y distante, Vozinha devuelve por un momento la sensación de que todavía puede ser un deporte de historias pequeñas que llegan muy lejos y hasta lo más alto del fútbol.
Imagen por. Getty Image/REDGOL






