Este miércoles por la noche, a las 8:30 hora del Este en San Antonio, arranca una de las Finales de la NBA más esperadas en años recientes. Los New York Knicks y los San Antonio Spurs se disputan el anillo en una serie que enfrenta dos historias completamente distintas, pero igualmente apasionantes.
El camino hasta aquí
Los Knicks llegaron arrasando. Barrieron a Filadelfia 4-0 en las Semifinales y luego hicieron lo mismo con Cleveland en la Final del Este, también 4-0, con una contundencia que no se veía en el Madison Square Garden desde hace décadas. Nueva York lleva once victorias consecutivas en estos playoffs.
Del otro lado, San Antonio consiguió su paso de manera más complicada. Los Spurs superaron a Minnesota en seis partidos, y luego vivieron una épica batalla de siete juegos contra el Oklahoma City Thunder, el número uno del Oeste y los campeones defensores. En el séptimo y decisivo juego, en pleno Paycom Center de OKC, los Spurs ganaron 111-103 y sellaron su boleto a la Gran Final.
El contexto histórico de esta serie
Para los Knicks, esta es una Final cargada de nostalgia y hambre. Nueva York no ha ganado un campeonato desde 1973, más de cincuenta años de sequía para una de la fanaticada más ruidosa de la liga.
Para los Spurs, en cambio, es un regreso al trono. La franquicia de Popovich construyó una dinastía con cinco anillos entre 1999 y 2014, y ahora, con una nueva generación encabezada por Víctor Wembanyama, ha llegado a la cima de la Conferencia Oeste antes de lo previsto.
Los números favorecen a San Antonio
Las probabilidades le dan ventaja a los Spurs: 63.3% contra 36.7% para los Knicks en el Juego 1. Tienen la ventaja de cancha en los primeros dos partidos y vienen de demostrar carácter en la adversidad. Pero los Knicks llegan enrachados en esta postemporada y con una confianza que puede superar cualquier pronóstico.
El juego 1 se juega esta noche. El juego 2 el viernes. Y luego la serie se traslada al ruidoso Madison Square Garden que rugirá durante el tercer partido el lunes 8 de junio.
Nueva York contra San Antonio. Cincuenta años de espera contra el hambre de una nueva dinastía. Todos los ojos del mundo estarán puestos en la NBA los próximos días.




