El diario de un fanático de los Patriots en Madrid
La camiseta todavía guarda la alegría del domingo y yo ya estoy pensando en la madrugada del viernes.
Así funciona esto. Ganamos a los Jets, celebramos récord nuevo de 4-2 con seguidilla de 3 triunfos, repasamos las mejores jugadas y prometemos disfrutar del momento. Pero enseguida aparece el siguiente rival y la cabeza empieza otra vez: cómo vamos a proteger a Drake, quién va a aparecer entre los receptores, cómo vamos a frenar al quarterback de enfrente y su punto ciego.
Ahora toca Chicago.
Los Patriots y los Bears llegan con el mismo récord, 4-2, a un encuentro que se jugará el jueves en Soldier Field. Para nosotros, en Madrid, será a las 02:15 AM del viernes 23 de octubre. Otra cita que exige negociar con el sueño y aceptar que el despertador del día siguiente no tendrá ninguna consideración, hablar con el jefe no es opción porque no entiende de Football solo Fútbol jejeje!.
Pero antes de preparar el café y todo esto que les cuento, quiero detenerme en alguien que no lanza touchdowns.
Christian González.
Porque esta previa no puede quedarse únicamente en Drake Maye contra Caleb Williams. Si queremos volver a celebrar, también tendremos que mirar lo que sucede cuando el balón está en manos de Chicago.
Christian González y la otra mitad de nuestra ilusión
Cuando imagino este partido, primero veo a Maye encontrando un receptor. Es inevitable: uno se aficiona también a través de esas imágenes que hacen levantarse del sofá.
Después pienso en la última posesión.
¿Y si vamos por delante y Chicago tiene el balón? ¿Y si necesitamos una parada para que una buena noche de Drake se convierta en victoria?
Ahí aparece mi atención sobre González y nuestra secundaria.
No quiero atribuirle una frase que no he podido comprobar. Lo que sigue es mi lectura como aficionado: contra un quarterback capaz de extender una jugada, la defensa del pase no termina cuando se cumple el recorrido previsto. Hay que mantener la concentración mientras el ataque intenta encontrar una segunda oportunidad.
Desde el sofá pedimos presión. Queremos ver a nuestros hombres llegar al quarterback. Pero también necesitamos que detrás no aparezca una salida fácil.
No le estoy pidiendo a González que gane el partido solo. Le estoy pidiendo al conjunto que esté conectado: coberturas, comunicación y placajes FUERTES. Que una recepción corta no se convierta en un problema largo. Que un tercer down defendido nos devuelva el balón.
Este jueves también quiero celebrar esas jugadas.
Aunque no salgan las primeras en el resumen, veamos que nos contó Christian González cuando nuestro “Big O” de Meeting Deportivo frente a frente habló con Gonzo acerca de la rivalidad contra Chicago, aquí nos da detalles de su mirada al encuentro desde el borrón y cuenta nueva cuando le ganamos a los JETS… Al final del video explica bien acerca del trabajo previo al partido y los Bears…
Caleb Williams no viene a participar en nuestra buena racha
Chicago llega después de ganarle 31-23 a Atlanta. Williams regresó tras perderse tres partidos y completó 30 de 36 pases; los Bears controlaron el balón durante más de cuarenta minutos, y eso es una de procesiones tan largas como si fuese el PSG de Luis Enrique, para que me entiendas si jo sabes que intento decirles.
Ésa es la parte que me hace acomodarme en la silla.
Porque mientras nosotros imaginamos lo que puede hacer Maye, Chicago puede plantearse algo bastante incómodo: tener el balón, encadenar primeras oportunidades y dejarnos mirando desde la banda.
Si sucede, cada posesión nuestra empezará a sentirse más importante. Y cuando uno cree que tiene pocas oportunidades, aparece la tentación de querer resolverlo todo demasiado deprisa, cuidado!.
Por eso la secundaria importa tanto en esta historia; Gonzo al ataque!!!.
No sólo por evitar un pase profundo. También por ayudar a terminar posesiones, recuperar el ritmo y darle a nuestra ofensiva más ocasiones para trabajar.
Yo quiero una noche de touchdowns y mayor gobierno del ovoide, that set!.
Pero no desprecio una buena serie defensiva de tres jugadas y despeje. A las tres de la mañana, desde Madrid, puede parecerme preciosa y hasta me tomaría un whiskey si está muy frío.
Maye y Williams: el mismo draft 2024, caminos que vuelven a cruzarse
Caleb Williams fue la primera elección del draft de 2024. Drake Maye, la tercera. Este jueves volverán a coincidir después del encuentro de sus temporadas de novatos, cuando New England ganó 19-3 en Soldier Field.
El antecedente está ahí. No es una garantía.
Tampoco quiero convertirlo en una clasificación permanente de sus carreras.
Compararlos resulta atractivo porque comenzaron casi al mismo tiempo y porque sus equipos depositaron mucho futuro en sus manos. Pero sus circunstancias no son idénticas: Williams acaba de regresar de una ausencia; Maye llega después de tres victorias consecutivas.
Además, al pertenecer a conferencias distintas, no tenemos ese cruce divisional que se repite cada temporada por partida doble. Por eso estos encuentros se sienten especiales: son fotografías menos frecuentes de dos trayectorias que seguimos mirando de reojo.
La comparación me interesa.
Lo que no quiero es que nos distraiga del partido.
Drake no necesita responder a cada gran pase de Caleb con otro más difícil, la emocionalidad en un mariscal le da más espacios al error. Necesita encontrar la mejor respuesta contra la defensa que tenga delante muy inteligentemente.
Y nosotros necesitamos ayudarlo a hacerlo.
Lo que le pido a Drake después de tres domingos ganando
Maye ha lanzado diez touchdowns y una intercepción durante la racha de tres victorias de los Patriots. Es una reacción importante después del comienzo complicado de temporada.
A mí me ilusiona especialmente que las últimas dos victorias no se parecieran tanto y eso da olor a diversidad de opciones, los Patriots tienen pleno de condiciones pero con cuidado en eso, hasta los más fanáticos debemos recordar lo irregular que puede ser un ovoide.
Contra los Raiders hubo una exhibición. Frente a los Jets hubo más incomodidad y necesidad de resolver sin tenerlo todo bajo control.
Chicago puede exigir otra versión.
Quiero que Drake conserve la paciencia. Que no abandone una jugada sólo porque la primera opción no aparece. Que use las piernas cuando ayuden y no porque sienta que debe rescatar cada posesión.
Y quiero que nuestros receptores le den respuestas.
Douglas, Henry, Williams, Chism III: como aficionado, no necesito elegir un héroe antes de empezar. Prefiero que el balón encuentre a quien consiga ganarse su oportunidad.
Un pase corto bien ejecutado también acerca a la victoria.
Una posesión larga también puede cambiar el partido.
No todo tiene que parecer extraordinario para ser útil.
¿Una batalla de defensas o un intercambio de golpes?
No me atrevo a anunciar una noche de pocos puntos sólo por estar en el frío Chicago.
Williams viene de dirigir una ofensiva de 31 puntos y Maye está atravesando su mejor tramo de producción de la temporada que lo hace. Ver cómo lo que puede ser para los Patriots un ganador. Hay argumentos para esperar movimiento del balón.
Pero mi sensación es que el encuentro puede decidirse en quién consigue interrumpir ese movimiento.
Una presión que obligue a lanzar antes de tiempo. Una cobertura que cierre la primera lectura. Un tercer down que termine sin conversión. Una posesión que no regalemos.
Desde nuestra esquina, miro tres cosas:
- La protección de Maye. Después de los problemas físicos de la línea contra los Jets, la semana corta obliga a seguir con atención quiénes estarán disponibles y en qué condiciones.
- La capacidad de sacar a Chicago del campo. No quiero que repitan con nosotros el control de balón que tuvieron contra Atlanta, hay que gobernar esto desde temprano Christian González podrá hacer gran diferencia con su lectura desde la secundaria y sería crucial su liderazgo en este renglón.
- La concentración cuando el partido se acerque al final. Si llegamos con ventaja, quiero defenderla sin convertir cada última serie en un examen para el corazón, ayudar a que Andy Borregales esté más frío que Chicago en cada mínima oportunidad que tenga.
No son predicciones. Son las preguntas con las que voy a sentarme delante de la pantalla entre otras de ver a A.J Brown y los receptores listos para el pistoletazo y que se vengan las yardas en acarreos o pases pero sean Touchdown!!!!, espero que le toque el día a Chism III nuevamente o cualquier mano posible esté ahí en la línea crucial.
¿Y los lesionados o probables contra los Bears?, ya está resuelto amigos
Los Patriots llegan al duelo del jueves ante Chicago con la enfermería llena: Morgan Moses (tobillo), Alijah Vera-Tucker (isquiotibiales) y Ben Brown (rodilla) están pendientes de evolución. A ellos se suman Romeo Doubs, Mike Onwenu y Greg Van Roten, en la lista de lesionados. Caleb Lomu, Walter Rouse y Matt Pryor aparecen como alternativas para recomponer la línea ofensiva.
Pero la realidad es que Vrabel maneja el lema de “Next man ready?” la confianza en la plantilla plenamente de su entrenador hace posible que las cosas funcionen y será de esperarse este jueves lo mismo, el que encabeza la lista es Andy Borregales, pero no es lesionado sino un tema personal, así que nos quedamos atentos a los progresos previo al partido.
Soldier Field y las ganas de estar allí
Me encantaría hacer este viaje.
Llevar la camiseta bajo la chaqueta, acercarme a Soldier Field y encontrar a otros aficionados de los Patriots entre los colores de Chicago. Escuchar el estadio de verdad, no a través de los altavoces.
Pero esta vez tocará acompañar desde casa y esperando el momento.
Y aunque el nombre de Chicago nos lleve enseguida al frío, conviene no exagerar el escenario: la previsión disponible apunta a unos 16-17 grados al inicio, cielo mayormente despejado y viento ligero. Puede cambiar, pero no estamos, de momento, ante una noche de condiciones invernales extremas.
La exigencia está suficientemente clara sin añadirle una tormenta imaginaria.
Visitante. Semana corta. Rival con el mismo récord.
Hay partido de sobra.
Madrid prepara el café
El jueves por la noche empezaré a mirar el reloj antes de lo necesario, hacer 2 o tres contactos previos para no dormirme y estar ahí tailgating jejeje.
Pensaré si dormir un rato, si aguantar despierto, si dejar preparada la taza. Haré todas esas cuentas que hacemos cuando sabemos que al día siguiente estaremos cansados y, aun así, no queremos perdernos nada.
La camiseta estará de pijama eso si!
Y esta vez intentaré mirar el encuentro completo, no sólo lo que haga Drake.
Quiero ver a González y a la secundaria responder. Quiero que la línea nos permita jugar. Quiero que los receptores conviertan sus oportunidades y que los errores no nos obliguen a perseguir el marcador.
Tres victorias consecutivas nos han devuelto la confianza.
Chicago nos ofrece la oportunidad de demostrar que sabemos llevarla de viaje.
Sin adelantarnos a noviembre. Sin convertir cada partido en una sentencia sobre el futuro.
Primero, éste.
Desde Madrid, con sueño, con nervios y con muchísimas ganas de volver a celebrar.






