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La delincuencia: el cáncer del fútbol chileno

Imagen por. Photosport

Los clubes y las sociedades anónimas deben hacer responsables de la seguridad al interior de los recintos y de paso, terminar la relación con los barristas y la delincuencia.

Podría haber sido una fiesta en el Estadio Ester Roa Rebolledo de Concepción, que recibía a la Universidad de Chile y a la Universidad Católica, pero…Corría el minuto 31 del clásico universitario. El marcador 0-0. Desde la tribuna preferencial se lanzan fuegos de artificio y artefactos de ruidos. La historia se repite. Partido suspendido, ¿por qué?

La delincuencia apareció nuevamente en los estadios de nuestro país sembrando el terror en la Octava Región. ¿Las consecuencias?, el cuarto árbitro, un camarógrafo, un policía y un espectador con trauma acústico.

De futbol, nada. De violencia en los estadios, todo. Y claro, porque el 2023 ha sido uno de los peores años en materia de seguridad, y amenaza con empeorar, e incluso, suspender el campeonato nacional.

Claro está que esto viene ocurriendo en las últimas décadas, porque el fenómeno de la delincuencia, las barras bravas, la ley de violencia de los estadios, simplemente no se ha querido abordar con firmeza y decisión.

El fútbol criollo, un ámbito hasta hace unas décadas atrás a salvo del cáncer de la violencia, una burbuja de paz y sana convivencia familiar, se ve día a día, cómo es invadido por metástasis violentas.

Imagen por. RedGol

¿Quiénes son los responsables?

Los primeros responsables son los clubes, sus dirigentes y las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), el cáncer del fútbol chileno. Estos personajes, cada uno desde sus veredas, son los que no quieren avanzar en medidas concretas, invertir en los recintos deportivos, por ejemplo, mejorar el control de ingreso.

Las directivas guardan un silencio llamativo ante los propósitos de los jugadores, de sus abonados o de los verdaderos hinchas, pero mantienen relaciones subterráneas con los líderes de las barras bravas delictuales, pasándoles entradas, buses de traslado, comida, etcétera.

La verdad es que se ha actuado con absoluta negligencia y complicidad durante los últimos años, incluso, con delincuentes que son responsable de una amplia gama de actividades delictivas que afecta, no solo a la sociedad, sino que al campeonato de fútbol profesional.

Otro ejemplo es Carabineros, quienes se desligaron del fútbol y se fueron del interior de los estadios, apelando a que el espectáculo es privado. Hoy, el 90% de los jefes de seguridad de las Sociedades Anónimas Deportivas son todos ex uniformados, policías en retiro.

Guardias de seguridad, muchos adultos mayores, sin capacitación, sin defensa. O sea, negocio redondo, ¿Para quién?, obvio, para las SAD. Carabineros sale del control del orden público al interior de los estadios, y las SAD encajan a sus empresas privadas de seguridad, que no sirven para nada, y que en muchas de ellas, trabajan las barra bravas.

¿Y ahora, quién podrá defendernos?

El tema de fondo es que debe haber sanciones reales, castigos ejemplificadores, todo es una pantomima, todo es un show, un tongo. Debe imperiosamente ser intervenido el fútbol y crearse una mesa técnica para establecer un plan para salvar el fútbol chileno.

Gobierno, Justicia, Congreso, Asociación de Fútbol Profesional (ANFP), Sindicato de Futbolistas Profesionales (SIFUP), clubes deportivos, policías, deben tomarse en serio este problema, de lo contrario, el barco se hunde y el chapulín colorado no podrá detectar el peligro con sus antenas y la ayuda de sus superartilugios, será en vano.

Es hora que la justicia endurezca las sanciones contra quienes se apropiaron del fútbol, lo llenaron de violencia y espantaron al resto del país, a las familias y sus hinchas del equipo de sus amores.

Que Pablo Milad, presidente de la ANFP dé un paso al costado, el poncho le quedó grande, camina de fracaso en fracaso. Que la jefa del Estadio Seguro, plan de velar por la seguridad, Pamela Venegas, renuncie a su cargo. Que el Gobierno intervenga el fútbol nacional, se endurezcan las penas de manera efectiva, innovar en esta materia, y santo remedio.

Periodista y Comunicador Social chileno, ex futbolista, con basta experiencia en el área deportiva, reportero de las diversas divisiones del fútbol chileno, diferentes clubes, selección chilena y varios eventos deportivos. Hoy corresponsal para Meeting Deportivo, Estados Unidos.

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